Sobre el uso de lenguaje y terminología en relación a la diversidad sexual

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Sobre el uso de lenguaje y terminología en relación a la diversidad sexual

Objetivos

Advertir sobre el uso de términos que sostienen prejuicios, estigmas o prácticas de violencia y exclusión hacia lesbianas, gays, bisexuales, travestis, transexuales y transgénero.

Sexo

Diferencia anatómica, biológica y fisiológica a partir de la cual se designa, en nuestra cultura, a una persona como “hombre” o “mujer”. Específicamente, el sexo se determina por la diferencia de cromosomas, hormonas y genitales (pene y vagina).

El sexo se refiere a la clasificación cultural binaria (macho-hembra / hombre-mujer) de las personas y otros seres vivos de acuerdo a criterios genéticos, biológicos, físicos y fisiológicos. Debe observarse, sin embargo, que los cromosomas, las hormonas, las gónadas, las estructuras sexuales internas y los genitales externos, presentan una diversidad mucho mayor de lo que se cree (ATTA, FALGBT, 2011: 6).

Género

Conjunto de contenidos socioculturales que se dan a las características biológicas que diferencian a hombres y mujeres, estableciendo comportamientos, actitudes y sentimientos masculinos y femeninos (AMINISTÍA INTERNACIONAL, 2006: 4).

El género es el conjunto de características, roles, actitudes, valores y símbolos que conforman el deber ser de cada hombre y de cada mujer, impuestos dicotómicamente a cada sexo mediante el proceso de socialización y que hacen aparecer a los sexos como diametralmente opuestos por naturaleza (CEDAW, 2006: 3).

Conjunto de ideas, representaciones, prácticas y prescripciones sociales que una cultura desarrolla a partir del reconocimiento de la diferencia anatómica entre los sexos. El género es la constatación cultural de la diferencia sexual, y simboliza lo que es “propio” de los hombres (lo masculino) y lo que es “propio” de las mujeres (lo femenino)  (LAMAS, 2003: 2).

En la cultura latinoamericana, por ejemplo, lo masculino simboliza: fuerza, rudeza, dominio, agresividad, valor, firmeza e incluso inteligencia. Lo femenino simboliza sensibilidad, sumisión, debilidad, pasividad, subordinación, delicadeza. En esta asignación arbitraria de atributos y posibilidades, lo masculino se valora como superior -y paradigma de lo humano- y lo femenino, inferior.

Ejemplos diversos relacionados al género

Ejemplo 1:

En muchas culturas, el pelo largo fue y es asociado al género femenino. Sin embargo, en culturas antiguas los hombres llevaban el pelo largo porque simbolizaba fuerza y estatus social. En los años 60, como parte de un movimiento contracultural, los hippies utilizaban el pelo largo demostrando que el género es sólo una construcción y que no está inscrito biológicamente que sólo las mujeres deban llevarlo. Al contrario, todas las personas independientemente de su sexo pueden no sólo llevar el pelo largo sino también vestir artículos diversos como un par de aros, una cartera o una corbata.

Ejemplo 2:

La falda se considera, en la mayoría de las culturas, un artículo de género “femenino”. Sin embargo, en determinadas sociedades, como la escocesa e irlandesa, los hombres la visten; por lo tanto, en esas culturas la falda también pertenece al género masculino. No está biológicamente inscrito que las mujeres “deban” vestir falda; es sólo un pedazo de trapo (como toda vestimenta) a la que se han asignado contenidos simbólicos. Este artículo, como cualquier otro, puede ser vestido por todas las personas,  independientemente de su sexo.

Orientación Sexual

La orientación sexual es una atracción constante hacia otra persona en el plano emotivo, romántico, sexual o afectivo. Es fácil diferenciarla de otros componentes de la sexualidad, incluso del sexo biológico, la identidad de género (el sentimiento psicológico de ser hombre o mujer) y el papel social que conllevan los géneros.

Investigaciones a lo largo de varias décadas han demostrado que la orientación sexual existe a lo largo de un rango que va desde una atracción exclusiva hacia el otro sexo hasta una atracción exclusiva hacia el mismo sexo. Sin embargo, se habla usualmente de tres categorías: heterosexual (con atracción emocional, romántica o sexual hacia personas del otro sexo), homosexual (con atracción emocional, romántica o sexual hacia miembros del mismo sexo) y bisexual (con atracción emocional, romántica o sexual hacia ambos sexos) (www.apa.org/topics/sexuality/orientacion.aspx, www.apa.org/topics/sexuality/orientation.aspx APA, Asociación Americana de Psicología).

La orientación sexual se descubre aproximadamente en la infancia-adolescencia sin necesariamente tener una relación sexual.

La orientación sexual no es una opción y, por lo tanto, no puede ser escogida ni cambiada a voluntad. Por lo tanto, son inadecuados los términos “opción sexual”, “preferencia sexual” e “inclinación sexual”.

Identidad de género

La identidad de género es la sensación interna que tiene una persona de ser mujer u hombre (MASTERS, William H, JOHNSON E., Virginia, KOLODNY, Robert C., 1995: 239).

La identidad de género es la convicción personal y privada que tiene el individuo sobre su pertenencia al sexo masculino o femenino. La formación de la identidad de género se inicia al principio de la niñez y repercute de muy distintas maneras en el desarrollo sexual (MASTERS, William H, JOHNSON E., Virginia, KOLODNY, Robert C., 1995: 220).

Orientaciones Sexuales

Orientación Homosexual: Atracción afectiva y sexual hacia personas de su mismo sexo. Esto es, una mujer que se siente atraída por mujeres (lesbiana); o un hombre que siente atracción por los hombres (gay).

Orientación Bisexual: Atracción afectiva y sexual hacia hombres y mujeres.

Orientación Heterosexual: Atracción afectiva y sexual hacia personas del otro sexo. Esto es, una mujer a la que le atraen los hombres o un hombre al que le atraen las mujeres.

Identidades relacionadas a la orientación sexual y a la identidad de género

Los siguientes términos son sólo construcciones lingüísticas que nos ayudan a diferenciar y a apreciar las diversidades sexuales y genéricas como poblaciones no uniformes, sino con diversas identidades. A partir de la orientación sexual se designa a una persona como “gay”, “lesbiana” o “bisexual”. Y a partir de la identidad de género se nombra a una persona como “travesti”, “transexual” o “transgenero”.

LGBT: Siglas que identifican al colectivo de personas Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (travestis, transexuales y transgénero).

Lesbiana: Mujer que siente atracción afectiva y sexual por otra persona de su mismo sexo.

Gay: Hombre que siente atracción afectiva y sexual por otro hombre.

Bisexual: Persona que siente una atracción afectiva y sexual hacia personas de ambos sexos).

Transexual: Es la persona que se identifica con un género (masculino o femenino) no reconocido convencionalmente para su sexo. Para ello, trata de modificar su sexo de nacimiento a través de cirugías, operaciones, tratamientos hormonales y psicológicos.

Por ejemplo, es transexual una persona que nace con genitales y características físicas de varón pero que psicológicamente se siente del género femenino, o una persona que nace con genitales de mujer y se siente del género masculino.

Los y las transexuales se encuentran incómodos/as con los atributos sexuales de su cuerpo y con los roles sexuales que conllevan. En muchos casos deciden cambiar de sexo quirúrgicamente, lo que se denomina “reasignación sexual” (terminología médica).

Los individuos transexuales experimentan de manera constante una incongruencia entre su sexo biológico y su identidad de género. Con frecuencia aluden al dilema que les asedia como “sentirse atrapados en un cuerpo que no es el nuestro”. Su identidad emocional interna, sea como hombre o como mujer (la identidad de género) no concuerda con el aspecto de los genitales y características sexuales secundarias. Aunque su aspecto y su configuración biológica es masculina, el transexual varón desea cambiar de anatomía y vivir como una mujer, y a la inversa, el transexual mujer, cuya apariencia y anatomía es femenina, desea ser un hombre con todas sus consecuencias (MASTERS, William H, JOHNSON E., Virginia, KOLODNY, Robert C., 1995: 315).

En los casos más claros de transexualidad, el individuo tiene en todo momento la sensación de que, emocionalmente, está en contradicción con su anatomía sexual. Normalmente, esta desazón psicológica se mitiga en parte (pero sólo temporalmente) mediante la ficción de pertenecer al sexo opuesto, que es el que en verdad desea el sujeto. Muchos transexuales hablan de sus experiencias durante la niñez y adolescencia y manifiestan su gran inclinación a vestirse con ropas del “otro” sexo. Con todo es importante no confundir a los transexuales con los travestis, que utilizan vestimentas del sexo contrario para excitarse sexualmente, pero que, por regla general, no desean cambiar para siempre ni de aspecto ni de anatomía (MASTERS, William H, JOHNSON E., Virginia, KOLODNY, Robert C., 1995: 315).

La transexualidad es una de las realidades menos abordadas y suele ser erróneamente confundida con la homosexualidad, el travestismo o el transformismo. Generalmente se piensa que una persona transexual es “un hombre homosexual vestido de mujer” o “una mujer lesbiana vestida como hombre”.  La verdad es que ser transexual no tiene ninguna relación con la orientación sexual, esto es con ser gay o lesbiana. Incluso, la mayoría de las personas transexuales son heterosexuales. Para una mejor comprensión conviene aclarar los siguientes conceptos (MOVILH, 2009: 8).

Transexualidad femenina o mujeres transexuales: Identifica a quienes naciendo con un físico y/o genitales del sexo masculino, desde la niñez sienten que su sexo es femenino. El proceso y la transición médica, psicológica y social vividos por estas personas para adecuar el cuerpo a su identidad de género, permite denominar a las transexuales femeninas como HaM (hombre a mujer).

Transexualidad masculina u hombres transexuales: Son quienes naciendo con un físico y/o genitales del sexo femenino, desde la niñez sienten que su sexo es masculino. El proceso médico, psicológico y social experimentado para adecuar el cuerpo a su identidad de género, posibilita llamar a los transexuales masculinos como MaH (mujer a hombre) (MOVILH, 2009: 8).

Travesti

Es la persona que se siente perteneciente al otro género; su vivencia psicológica y social se desarrolla en el otro género y no se siente incómodo (a) con su sexo de nacimiento (anatomía y genitales). Esta es la principal diferencia con el/la transexual quien siente una fuerte incomodidad con su cuerpo y sexo de nacimiento.

El/la travesti adopta habitualmente el aspecto y la forma de vestir convencionalmente reconocidas para el otro género. Es decir, si es un hombre se viste con ropa del género femenino y si es una mujer lleva vestimentas del género masculino. Un/una travesti puede tener una orientación heterosexual, homosexual o bisexual.

El/la travesti es un individuo que obtiene gratificación sexual y se libera de la ansiedad vistiéndose con la ropa del sexo opuesto. A diferencia de los transexuales no están interesados en convertirse en un miembro del sexo opuesto (MASTERS, William H, JOHNSON E., Virginia, KOLODNY, Robert C., 1995: 320).

Es frecuente que este término (“travesti”) se utilice para referirse a hombres que gustan y encuentran satisfacción en vestirse de mujer, aunque también podría utilizarse en la otra dirección, mujeres que les gusta y encuentran satisfacción en vestirse de hombres. Estas conductas no tienen porque suponer una orientación del deseo (orientación sexual) determinada, ni que exista problema respecto a la identidad (CONSEJO DE LA JUVENTUD DE ESPAÑA, 2005: 13).

Transgénero

Terminología empleada para describir personas que transitan entre los géneros. Son personas cuya identidad de género transciende las definiciones convencionales de la sexualidad (ABGLT, 2009: 17).

Él término “transgénero” se utiliza para designar a la persona que transgrede las convenciones de lo “masculino” y lo “femenino”. Las personas transgénero afirman que la identidad de género es el resultado de una construcción social y que, por lo tanto, no existen identidades esenciales o biológicamente inscritas en la naturaleza humana. Una persona transgénero puede tener una orientación heterosexual, bisexual u homosexual.

Transformista

Es la persona que ocasionalmente viste ropas del otro género. Usualmente lo hace con fines artísticos. Un/una transformista puede tener orientación heterosexual, homosexual o bisexual.

TRANS

Expresión genérica que engloba a travestis, transexuales y transgéneros. Debe tenerse en cuenta que estas categorías no son completamente excluyentes y que por diferentes motivos su significado varía entre países, incluso entre hispanohablantes. (ATTA, FALGBT, 2011: 6).

Intersexual

Persona cuyo cuerpo sexuado (sus cromosomas, gónadas, órganos reproductivos y/o genitales) no encuadra dentro de los estándares sexuales masculinos ni femeninos que constituyen normativamente la diferencia sexual promedio. Tradicionalmente se ha utilizado el término «hermafrodita», hoy desaconsejado (ATTA, FALGBT, 2011: 6).

Es la persona que tiene de forma simultánea características anatómicas de un “hombre” y una “mujer” en grados variables. Posee un cuerpo que varía respecto al de un “varón estándar” o una “mujer estándar”.

Una persona intersexual no es un hermafrodita, no tiene “ambos” sexos, es decir con pene y vagina (un individuo por lo demás inexistente fuera de la mitología y el arte). Absolutamente nadie tiene dos conjuntos completos de órganos sexuales, como algunas personas imaginan erróneamente.

Fobias hacia la Diversidad Afectivo Sexual

Homofobia

La antipatía hacia los homosexuales –y la condena, aversión, temor y proscripción de la conducta homosexual- es lo que se denomina homofobia. El término “homofobia” menciona la antipatía a la homosexualidad y a aquellos que toman parte en esta. La homofobia tiene vínculos con el sexismo, así como con el antisemitismo y con el prejuicio contra personas de color (FONE, Byrne, 2008: 17 y 20).

Transfobia

Odio, aversión y represión irracionales hacia personas TRANS (transexuales, transgéneros y travestis).

Bifobia

Odio, miedo, rechazo, aversión irracionales hacia personas bisexuales.

Uso recomendado de terminología y lenguaje respecto a la Diversidad Sexual

INADECUADO

ADECUADO

Opción sexual

Preferencia sexual

Inclinación sexual

 Los seres humanos no pueden elegir ser gay o heterosexuales. Para la mayoría de las personas,     la orientación sexual surge a principios de la adolescencia sin ninguna experiencia sexual previa. Si bien podemos elegir actuar de acuerdo con nuestros sentimientos, los psicólogos no consideran la orientación sexual una elección consciente que pueda cambiarse voluntariamente (http://www.apa.org/centrodeapoyo/sexual.aspx).

 

 

 

 

Orientación Sexual

El término adecuado es “orientación sexual”. La explicación proviene del hecho de que nadie “opta”, conscientemente, por su orientación sexual. Así como el heterosexual no escogió esa forma de deseo, el homosexual (tanto femenino como masculino) tampoco (ABGLT, 2009: 17).

 

Homosexual

 

El término “homosexual” fue creado en 1869 y utilizado principalmente en el siglo XX. Tiene una connotación o carga negativa porque en ese tiempo los discursos discriminatorios señalaban a la homosexualidad como un “trastorno mental” o “enfermedad psiquiátrica”. Por otra parte, el término “homosexual” enfatiza des-proporcionadamente el acto sexual, omitiendo todo lo referente a lo afectivo, la atracción, los sentimientos y la relación romántica entre dos personas del mismo sexo.

 

 

Gay

Lesbiana

 

“Gay” y   “lesbiana” son sustantivos.

     Los adjetivos  son “gay” y  “lésbica/o”, respectivamente.

 

 

Comunidad

 

 

Evite utilizar el término “Comunidad” al momento de referirse a las poblaciones de lesbianas, gays, bisexuales y trans. Una de las connotaciones del término “comunidad” es la de ser un grupo autosegregado de la sociedad. Es por eso que se desaconseja el uso de este término.

 

 

 

 

 

POBLACIONES LGBT

 

POBLACIÓN LGBT

 

DIVERSIDAD SEXUAL

 

DIVERSIDADES SEXUALES Y GENÉRICAS

 

COLECTIVO LGBT

 

El sexo opuesto

 

 

 

Frecuentemente al referirse al hombre respecto a la mujer o a la mujer en relación al hombre se utiliza el término “sexo opuesto”.

 

¿Opuesto en qué? Muchas de las supuestas diferencias que existen entre el hombre y mujer son sólo construcciones de género (Hombre = “fuerte”, “agresivo”, “inteligente”; Mujer = delicada, sumisa, tonta).

 

El otro sexo

 

El travesti

 

 

La prensa al referirse a un hombre biológico vestido con vestimentas del género femenino           hace alusión a esta persona como “el travesti”,   lo cual violenta su identidad de género. Es una forma de violencia contra su identidad.

 

Al referirnos a una determinada persona                     debemos priorizar la IDENTIDAD de género  de la persona por encima del sexo biológico.

 

La  travesti

Es importante tener en cuenta que la única manera respetuosa de aludir a las personas trans es respetando su identidad de género, lo mismo que para cualquier otra persona. Esto significa que una persona que se identifica con el género femenino debe ser aludida mediante el género gramatical femenino en sustantivos, adjetivos, artículos y pronombres: es decir que será «ella», «la» y «mujer», «niña pequeña», «linda chica», etc. Del mismo modo, una persona que se identifica con el género masculino debe ser aludida mediante el género gramatical masculino (ATTA, FALGBT, 2011: 5).

 

Uso genérico del término “homosexual” o “gay” para designar a cualquier persona de la diversidad sexual.

 

 

 

 

 

Otro error común en los periodistas bolivianos, respecto al tratamiento de la diversidad sexual en nuestros diarios, es el uso genérico de términos como “gay” u “homosexual” para designar a todas las personas con diversa orientación sexual e identidad de género.

Varios medios de comunicación hablan de “los homosexuales” como una población uniforme.   En la academia, esta práctica se denomina “Homocentrismo”: reducción de la diversidad afectivo-sexual y genérica a un único principio:   la homosexualidad.

 

 

De acuerdo a la identidad particular de cada persona:

 

Transexual

Travesti

Bisexual

Gay

Lesbiana

 

 

Una consecuencia capital del no reconocimiento de la identidad construida por las personas repercute en la nominación de las trans, tratadas indistintamente como gays o como homosexuales y casi siempre en masculino, en atención exclusiva a su sexo biológico (COSME Carlos, JAIME Martín, MERINO Alejandro, ROSALES José Luis, 2007: 97).